La semana que OpenAI convenció al co-inventor del Transformer de volver al juego culmina con Pew Research confirmando que solo 16% de los americanos cree que la IA beneficiará a la sociedad. El capital y el talento fluyen hacia arriba con una velocidad sin precedentes; la confianza social fluye hacia abajo con la misma. No hay contradicción: son dos mercados distintos operando en paralelo, y ese desacople va a importar cuando llegue el IPO.


Amazon anuncia que venderá sus chips Trainium a terceros data centers —una oportunidad de $50B según Jassy— justo el día en que FERC otorga carril de interconexión rápida para IA pero no toca el problema de generación. Infraestructura de chips y de red avanzan; infraestructura eléctrica sigue siendo el techo real.

Baseten cierra otra ronda de $1,5B a $13B de valuación mientras General Intuition negocia $300M para world models entrenados con video de gaming. El patrón: cualquier startup con 'inferencia' o 'world model' en el pitch obtiene cheques como si el mercado no recordara la última vez que esto pasó.
Sarvam se convierte en unicornio indio con $234M liderado por HCLTech, y una pensionera canadiense adquiere 8,2% de CtrlS para fondear data centers en India. El movimiento de soberanía tecnológica ya no es retórica: tiene cheques institucionales y activos físicos.
Tiffany Luck de NEA documenta el ciclo: tokenmaxxing como KPI de cultura IA, luego el bill, luego la pregunta que nadie sabe responder. Robinhood recorta 10% de su plantilla sin mencionar IA en la nota interna —señal de que el relato ya no cierra ni para comunicación corporativa.
La compañía detrás de Snapchat separa a sus ingenieros de video generativo en una empresa independiente llamada Dotmo, una semana después de presentar gafas AR a precio prohibitivo que hundieron su acción.
Fuente →Una encuesta de WordPress VIP sobre búsqueda y marca encuentra que seis de cada diez americanos ven la etiqueta IA como señal de desconfianza, incluso mientras las empresas la usan como diferenciador comercial.
Fuente →La startup argumenta que el próximo desafío de seguridad empresarial no será gestionar personas sino gestionar agentes IA que actúan como empleados con acceso a sistemas críticos.
Fuente →Respaldada por Khosla Ventures, Pramaana apunta a verticales donde un error de IA tiene consecuencias reales: derecho, descubrimiento de drogas, impuestos. El enfoque es verificación matemática, no ajuste fino.
Fuente →Un proyecto en GitHub explora si la capacidad de cómputo distribuida de instituciones europeas podría federar para entrenar un modelo competitivo, sin depender de Azure ni AWS.
Fuente →La startup de tres años usa IA para identificar y resolver errores en software en tiempo real. Elastic integra la tecnología en su plataforma de observabilidad para competir en el segmento de DevOps inteligente.
Fuente →Los líderes mundiales quieren IA americana. Solo que no quieren que América pueda apagarla.