Quien captura el contexto gana la empresa entera. En los últimos días, Anthropic embedió un agente en Slack que aprende de cada mensaje interno, MoEngage adquirió tecnología que asigna agentes a clientes individuales, y la capa de infraestructura de datos web emergió como industria propia. El patrón es el mismo: el switching cost ya no está en el contrato de software, está en el historial que el sistema absorbió.


Nadie quiere depender de Nvidia para siempre. OpenAI presentó Jalapeño, su primer chip propio diseñado con Broadcom para inferencia; Groq confirmó $650M para levantar su neocloud; Amazon negocia vender sus chips Trainium a terceros como negocio de $50B. Y la memoria —el componente menos glamoroso— multiplicó sus ganancias por quince en un año. La vertical se fragmenta: cada jugador quiere controlar su capa.

Europa empieza a pelear con sus propias armas. El MATCH Act de Washington extendería controles de exportación a máquinas DUV —tecnología de hace una década que China ya puede comprar— y la UE lo rechaza porque ASML es suyo. Sumado al miedo del G7 de que Estados Unidos pueda «apagar» el acceso a IA americana de un día para el otro, Bruselas está trazando una línea: los aliados quieren la tecnología pero sin la palanca de control.
Jonas Adler y Alexander Pritzel dejan Google DeepMind para unirse a Anthropic, siguiendo los pasos del Nobel John Jumper y de Noam Shazeer, que fue a OpenAI la semana anterior.
Fuente →Google DeepMind lanzó computer use para Gemini 3.5 Flash, sumándose a Anthropic y OpenAI en la capacidad de controlar interfaces gráficas de forma autónoma.
Fuente →Compañías de todo el mundo están implementando controles de gasto en IA tras descubrir que empleados usaban cuotas corporativas para tareas triviales, después de que Uber agotara su presupuesto anual en semanas.
Fuente →La startup de robótica humanoide que surgió de Oregon State University busca recaudar $620 millones en el mercado público, convirtiéndose en uno de los primeros humanoides en cotizar.
Fuente →Datos de SignalFire muestran que los ingenieros representan una proporción creciente de nuevas contrataciones, desafiando el relato dominante de que la IA elimina los puestos técnicos.
Fuente →La empresa busca aplicar sus modelos para identificar y resolver vulnerabilidades de seguridad en proyectos de código abierto de uso masivo.
Fuente →El modelo de agentes que operan «en loop» —enjambres autorizados a trabajar indefinidamente en segundo plano— empieza a llegar a productos comerciales, según múltiples lanzamientos de esta semana.
Fuente →El acuerdo de tres años convierte a SpaceX en proveedor de compute de referencia para el laboratorio de IA de código abierto, que pagará $1.800 millones anuales por capacidad en Colossus 2.
Fuente →Estos no son tus amigos. No son seres conscientes. No son interlocutores sintientes.