Sriram Krishnan deja su rol como asesor de AI en la administración Trump
La rotación acelerada en roles de policy tech sigue el patrón Silicon Valley: entrar al gobierno, mapear el terreno, salir a fundar la consultora o think tank que monetiza el acceso. Krishnan estuvo apenas un trimestre fiscal, suficiente para construir red pero no para implementar nada estructural.
La pregunta es si su salida refleja fricción interna (la Casa Blanca de Trump es volátil) o simplemente oportunismo de timing: ahora que regulación AI está en todas las agendas, hay más dinero afuera que adentro asesorando a privados y fondos.
Esto refuerza la tendencia de que los puestos tech en gobierno de EEUU son pasantías remuneradas en capital político, no carreras. El verdadero poder está en ser el ex-asesor con Rolodex intacto.