La infraestructura open source se convierte en el eslabón débil de la IA agéntica
Dos ataques masivos en una semana exponen cómo la explosión de agentes amplifica riesgos que antes eran técnicos.
La vulnerabilidad crítica en Starlette (325 millones de descargas semanales) y la campaña de envenenamiento de código de TeamPCP no son incidentes aislados: son síntomas de una infraestructura open source que no fue diseñada para soportar millones de agentes autónomos tomando decisiones. Mientras el 85% de las empresas planea volverse agéntica en tres años, la superficie de ataque se multiplica exponencialmente — cada agente que ejecuta código de terceros sin supervisión humana es un vector potencial. El problema no es solo técnico: es de gobernanza, porque nadie sabe quién es responsable cuando un agente compromete datos usando una dependencia infectada.